Consejos
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  1. LOS PIES: NUESTRA BASE
  2. LA METATARSALGIA MECANICA (dolor en antepié por malos apoyos)
  3. RECOMENDACIONES DE USO DE SU PLANTILLA
  4. EVOLUCIÓN Y DESARROLLO DEL PIE DEL NIÑO
  5. PIE DIABÉTICO (PDF)
  6. CALZADO Y DEPORTE (PDF)
 

LOS PIES: NUESTRA BASE.
CENTRE ESTUDIS DEL PEU MARTÍN RUEDA,S.L.


       El esqueleto está formado por piezas óseas, que perfectamente encajadas a través de articulaciones con diverso grado de movimiento, forman la estructura de soporte del cuerpo. Los pies, a modo de dos bóvedas son la parte encargada de mantenernos y desplazarnos con una suavidad y amortiguación perfectas.
       La planta de los pies está protegida por un tejido graso a modo de neumático para que el hueso no reciba la presión directa del suelo. Además tiene terminaciones nerviosas y sensitivas que nos informan de manera constante sobre las características del suelo y del peso soportado. Cuando en alguna zona de la planta el peso es mayor al tolerado, la piel nos avisa con dolor o con la aparición de callosidades. Esta información de carga también es transmitida a los músculos, que aumentan su tensión para reducirla, modificando el apoyo. Por este motivo, cuando aparecen zonas de callosidad en la planta, no deben manipularse o aplicar callicidas, sino estudiar porque se han formado y ofrecer una solución correcta, que puede ir desde una plantilla hasta un calzado adecuado o unos ejercicios específicos.

       fig: cuando las cargas recibidas por el pie no son las adecuadas, se modifica la postura de forma inconsciente.

       Gracias a este sistema de amortiguación elástico, podemos desde mantenernos de pie en superficies irregulares, hasta saltar enérgicamente, sometiéndolos a esfuerzos que en ocasiones pueden suponer hasta diez veces nuestro peso. Para que el esqueleto sea resistente a la vez que ligero, los huesos tienen en su interior una serie de mallas que les quitan peso y los hacen más resistentes, como ocurre con las columnas huecas o con los tirantes transversales que forman por ejemplo las grúas o las torres del tendido eléctrico.
       Las articulaciones se mantienen estables gracias a un complejo sistema de cápsulas y ligamentos, además de la fuerza de los músculos. Para poder soportar las cargas ,las torsiones y los desplazamientos , sus superficies están recubiertas de cartílago, que por su contenido en agua y carencia de terminaciones nerviosas sensitivas son capaces de hacer las funciones de amortiguación y disminución de la sensación dolorosa.
       Con la edad, este cartílago va perdiendo agua y se va volviendo cada vez más duro ,por lo que muchas veces, las alteraciones del equilibrio, no resultan dolorosas hasta que con el tiempo ,por fatiga mecánica, el cartílago se ha adelgazado y se inicia su desgaste y la deformidad de la articulación.
       Los músculos, en cambio, están formados por tejidos elásticos y que actúan sobre las piezas óseas con la tensión suficiente para producir movimientos y además ayudan a mantener el equilibrio .Por eso, cuando hay alteraciones en los pies, el cuerpo se desequilibra y el músculo debe trabajar más, fatigándose y apareciendo signos de dolor o sobrecargas, como las tendinitis.

       fig: las articulaciones permiten el movimiento de las palancas y amortiguan los impactos

       En ocasiones, las piernas pueden resultar desiguales , los pies también pueden presentar deformidades, muchas veces de carácter hereditario, como aumentos o disminuciones de arcos ( lo que llamamos pies cavos y pies planos), o desplazamientos laterales como los valguismos. Cuando ocurre esto, el pie no ofrece un soporte adecuado a la pierna haciendo que la rodilla , la cadera o la columna no trabajen de forma correcta. Por ello cuando hay una alteración en los apoyos que no se trata a tiempo , puede desencadenar una artrosis a distancia, que frecuentemente cursa sin dolor ,hasta que el cartílago se ha degradado.
       Normalmente la persona joven tiene suficiente elasticidad y recursos como para cambiar su forma de caminar ante la presencia de una sobrecarga,s in darse cuenta de ello, hasta que cuando pierde elasticidad o fuerza, empieza a notar dolor. Entonces nos encontramos con un desequilibrio antiguo, crónico, y muchas veces con una lesión de difícil “reparación” .Pensemos que nuestro sistema no es capaz de producir células para reparar las que van muriendo con los años, por lo que no puede mantenernos siempre jóvenes, por tanto, no podemos esperar que produzca además para “reparar” aquellas partes que por un mal apoyo se han degenerado. Es mejor prevenir.
       Mediante los sistemas informáticos de análisis de cargas y videográficos podemos detectar alteraciones en las presiones o en los ejes de carga antes de que produzcan dolor, es decir, podemos ofrecer una prevención. Cuando se detecta un desequilibrio, se compensa con soportes o plantillas y con ejercicios adecuados, para evitar que la estructura sufra y que con los años aparezcan lesiones por fatiga mecánica de difícil solución.
       La plantilla va colocada dentro de un calzado ,en la planta del pie ,exactamente igual que la que llevan todos los zapatos, por lo que su uso no plantea ningún problema ni representa llevar nada adicional, como pueden ser unas gafas. De hecho, todo el mundo que usa un calzado ,ya usa plantillas .La diferencia es que cuando es personalizada nos ayuda y cuando es la del zapato no ,y si lleva algún elemento correctivo puede además perjudicarnos. La única precaución que requiere, es que al comprar el calzado ,lo probemos con la plantilla acoplada en su interior. Lógicamente, en el calzado que se compró sin plantilla, difícilmente va a caber, a no ser que se sustituya la propia del zapato , si es extraíble, por la nuestra (muchos zapatos ya contemplan esa posibilidad, como el deportivo ,o el de “tiempo libre”) .
       Por tanto, una plantilla bien confeccionada, no es solo un apoyo para el pie, sino un soporte para el cuerpo.

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LA METATARSALGIA MECANICA (dolor en antepié por malos apoyos)

       Se define como metatarsalgia el dolor localizado en la zona plantar del antepie, pudiendo obedecer a causas diversas (reumatismos, afecciones neurológicas, gota, alteraciones mecánicas ...)
       Las más frecuentes son derivadas de alteraciones de apoyo, ya sea por desequilibrios en el pie de tipo morfológico, e incluso hereditarios, como provocados a consecuencia de un calzado irracional, como tacones altos o puntas estrechas, que no permiten una correcta función de los pequeños músculos del antepie, por lo que aparecen de forma progresiva, generalmente acompañándose de callosidades. Es por ello que cuando aparece una callosidad, más tarde o más temprano se afectará la articulación, por lo tanto NUNCA deben limarse, sino tratar la causa que las provoca y NO ESPERAR a que aparezcan males mayores.
       Cuando el tratamiento no se ha hecho a tiempo, aparecerá el dolor, por lo que a veces se requieren terapias diversas, que pueden ir desde la aplicación de hielo localmente, hasta la toma de una medicación analgésica-antiinflamatoria o aplicación de corrientes (ultrasonidos, LASER....),acompañado siempre de un tratamiento de fondo que será la redistribución de cargas en la zona del antepié mediante un "suelo" a la medida, que sería la plantilla o soporte adecuado. Esta plantilla por tanto no es un analgésico, sino un tratamiento de la causa que provoca el dolor, y su uso correcto debe acompañarse de unas normas indispensables, que podemos resumir en:

  1. Un calzado adecuado, con amplitud suficiente para albergar el pie y la plantilla. No hay que dejarse llevar nunca por la denominación de "ortopédico", sino de "lógico", es decir, cómodo, que sujete el empeine, que tenga contrafuerte, suela preferiblemente blanda, y naturalmente, con tacón bajo ( 2-4 cm como máximo) y ancho.
  2. El problema de apoyo no es a ratos, por lo que el calzado y la plantilla, deberá usarse todo el día. En el caso de pacientes que estén horas en casa, puede disponerse de un segundo calzado que puede ser de calidad inferior, pero igualmente lógico, que permita el uso de la plantilla todas las horas del día. El sentido común debe prevalecer a la hora de adquirir un calzado.
  3. Hay que tener en cuenta, que normalmente ,la molestia no viene de golpe, sino lentamente, y que aparece cuando el desequilibrio estructural llega a un límite, por lo tanto, puede ocurrir que el proceso sea irreversible, y que requiera el uso de la plantilla siempre.
  4. Además del calzado, debemos hacer trabajar varias veces los dedos para "potenciar" la función muscular.
  5. La plantilla no se hace a la medida de zapato, sino del pie, por tanto no es ni ancha ni estrecha, sino a la medida de cada paciente. Para su confección, este Centro, emplea sofisticados medios informáticos y de adaptación por termoconformado al vacío y 25 años de experiencia, por lo que si se usa correctamente, siempre funcionará, y si hubiese algún tipo de problema, agradecemos nos sea comunicado. Siempre es mejor que escuchar opiniones, a veces hechas con la mejor voluntad, pero sin el suficiente conocimiento técnico-científico, y por tanto, inexactas.

       Nota de divulgación sanitaria editada por UNITAT D´ESTUDI DEL PEU.

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RECOMENDACIONES DE USO DE SU PLANTILLA

               De acuerdo con las indicaciones que en el momento de la visita le expusimos acerca de su alteración, previo examen de la marcha se confecciona el soporte con el que esperamos poder solucionar la alteración, ya que en su elaboración se han seguido los mismos pasos que en la confección del molde del pie: ADAPTACIÓN POR TERMOCONFORMADO AL VACIO. Después de esa adaptación al molde, la plantilla requiere un pulido que se adapte a  las alteraciones de los pies y que dentro del calzado ocupe el mínimo grosor posible, por lo que en ocasiones, se podrá observar que la plantilla que entregamos presenta pequeñas fisuras que no afectan para nada a la funcionalidad de la misma.
                El resultado final ha sido la plantilla compensadora  individualizada que se entrega y que dadas las características de la alteración y la forma en que se ha elaborado, responde fielmente a las  necesidades. La plantilla puede lavarse con cualquier detergente y un trapo húmedo, dejándola secar lejos de una fuente de calor.
                Tenemos que tener presente que dado que la plantilla es un suelo a la medida, en muchas ocasiones, para que el resultado final sea el más satisfactorio es necesario seguir las instrucciones que se indican  en el informe que se entrega : tratamiento fisioterapéutico, visita al médico reumatólogo, visita al médico rehabilitador, etc.
                Es importante tener en cuenta que la plantilla debe usarse de forma continuada y con un calzado que reúna unas condiciones de idoneidad, ya que aquel calzado que no sujete el empeine, comprima los dedos o no tenga un contrafuerte adecuado hará que la plantilla no ejerza su función. Si usted es deportista debe recordar que una zapatilla deportiva, ha de ajustarse siempre a las necesidades del deporte que practica y que muchas lesiones vienen influenciadas por el estado de la misma.
                Asimismo recordamos que se practiquen las revisiones en los periodos indicados, pidiendo la hora de visita con antelación, para poder ir adaptando las plantillas a las nuevas necesidades de los pies. 
                Agredecemos la confianza, y pedimos que ante cualquier duda se pongan en contacto con este Centro.

       C.P.MARTÍN RUEDA,S.L.

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EVOLUCIÓN Y DESARROLLO DEL PIE DEL NIÑO

No resulta tarea fácil catalogar al pie normal en términos absolutos, no solo porque siempre debe ser valorado de forma global, y por tanto relacionada con el resto de la estructura que soporta, además de tener presentes sus distintos comportamientos funcionales, desde la sedestación a la estática, pasando por la dinámica, las deformidades que imprime al calzado, etc., sino porque también requiere un conocimiento exacto de sus distintas fases evolutivas durante el crecimiento, de forma que  lo que es normal para un niño preandante, no lo es para uno de 5 años, para un adolescente o para un adulto.
También debe ser considerado el medio ambiente o  la actividad del sujeto, de forma que no es igual el pie de un campesino, que el de un deportista o el de una persona de raza negra  o de una tribu indígena.                        



figura 1.- El medio influye sobre el desarrollo musculo-articular

Igual que si valoramos otra parte del cuerpo como pueden ser los ojos o las manos, donde encontraremos diferencias individuales e incluso dentro de un mismo sujeto, nos encontraremos con diferencias entre uno y otro pie, que no siempre pueden ser catalogadas de patológicas, por lo que no hay un pie standard  para todos los individuos. Por todo ello, pienso que podemos considerar normal al pie biomecánicamente equilibrado, y en cambio, no siempre será normal el pie asintomático, ya que gran número de patologías estructurales no se van a manifestar de forma inmediata, sino, con frecuencia a largo plazo, cuando nuestro organismo resulta insuficiente para “reparar” los daños causados por un desajuste mecánico.

VALORACION DEL PIE DEL NIÑO

El niño al nacer presenta  un pie no preparado  para  soportar  carga y con un  tejido esquelético en fase de formación, así como un estado muscular y neurológico inmaduros. Teniendo en cuenta que el feto se ha formado en una cavidad, y por tanto sometido a lo que podíamos llamar moldeo uterino, en ausencia de gravedad, nos podremos encontrar  desviaciones y desorientaciones de ejes y articulaciones (varismos, pronaciones, torsiones...) que  deben ser interpretadas escrupulosamente, así como evaluadas en  fases sucesivas para conocer sus posibles variaciones.
Cuando nace el niño, en términos generales  refleja  la postura en que se ha formado, pero sus ejes anatómicos van sufriendo unos cambios  orientativos en los que influyen además de un patrón genético, unos mecanismos externos derivados de la práctica de movimientos o posiciones que lo van reorientado espacialmente y preparándolo poco a poco para soportar carga, y más tarde para caminar. Estas posiciones tienen influencia en la forma y  amplitud de las articulaciones así como en el eje  de las diáfisis óseas, que están regidas por unas leyes de desarrollo ,mediante las que la práctica de movimientos y posturas, es decir compresiones y tracciones, remodelan  y orientan  a las  superficies articulares ,por lo que es obvia su  participación directa  en el  futuro esquema  muscular y óseo.
Nos encontramos por tanto en una fase del desarrollo músculo-esquelético fundamental, ya que si existen mecanismos externos  superiores en intensidad o tiempo a la propia capacidad de remodelación, serán agentes que  interferirán en su proceso evolutivo normal, al actuar a modo de" férulas" que  mantienen un esquema  postural determinado  más o menos fijo.
Más tarde, en la fase de gateo, el infante adoptará unas posiciones que representan la continuidad de aquellas que ha adoptado hasta esa edad, con lo que seguirán influyendo unos agentes mecánicos externos de  movimiento ,potenciados  ahora por los de carga parcial que el gesto   de gatear requiere.
Cuando el niño  se siente capaz de mantenerse de pie, iniciará tímidamente sus primeros pasos, con las piernas separadas para ampliar su base de  sustentación, con un escaso control  sobre su movimiento y apoyos, manteniendo el equilibrio  de forma precaria.
La posición de partida para la deambulación  se produce a partir de un reflejo o estímulo de apoyo, poniendo en marcha unos esquemas aprendidos mediante la repetición de gestos, como el gateo, más los factores  anatómicos hereditarios, e incluso los  miméticos, que el niño emula al tomarlos como puntos de referencia, por lo que es frecuente que  sus gestos recuerden a los de aquellas personas que  en cierto modo le han servido de patrón  durante su aprendizaje.
Podemos entonces asegurar que un aprendizaje correcto, así como el control de posturas,  corrigiendo y evitando las que sean repetitivas o  fijas, más el estímulo muscular continuado,  representan la base de una buena dembulación.
En esta edad, la mayor separación de las piernas para ampliar la superficie de apoyo hace que el eje de carga     no recaiga  sobre los metatarsianos segundo y tercero, sino internamente pronando al pie  con la consiguiente lateralización y descenso del  arco interno. Este efecto se potencia por el desequilibrio de la rodilla en valgo o varo, por la disminución fisiológica los ángulos de torsión bimaleolar y  del cuello femoral.
Por un lado su frágil osificación, y por otro la holgura entre los elementos osteocartilaginosos, así como la elasticidad de cápsulas y ligamentos, mantienen el apoyo sobre el borde interno del pie.
Sus mecanismos de propioceptividad, inmaduros, no envían  el estado de tensión   posicional a los músculos, por lo que tampoco estos pueden reaccionar equilibrando  la bóveda. De manera natural, ese frágil esqueleto, ya está protegido por un tejido adiposo plantar abundante, que actúa a modo de cojín hidroneumático, y que no desaparecerá hasta que el esqueleto tenga  solidez suficiente.
La secuencia dinámica del paso tampoco será normal, al no existir diferenciados los momentos de  apoyo de talón, fase media y despegue, sino comportándose todo como un bloque.
Por ello existe la creencia de que el niño de pequeño tiene los pies planos y que al arco no se hará presente hasta los 2 o 3 años. Sabemos que eso no es cierto y por tanto, mediante las técnicas exploratorias adecuadas, como el examen morfológico, las movilizaciones, las técnicas radiológicas, y simplemente el examen computerizado de la huella, cuando ello es posible, podemos  hacer diagnósticos precisos y no dejar a su suerte la evolución de ese pie, por lo que, después, nos puede plantear problemas para reequilibrarlo. Por tanto, el  crecimiento se compone de una serie de etapas, y cada una de ellas depende de la anterior y condiciona a la siguiente, y nosotros debemos actuar con criterios coherentes.



figura 2.- Huella obtenida a través de un podómetro óptico, con  representación de las zonas de cargas, muy posteriorizadas, y el eje pie-pierna en momento unipodal, mostrando un valgo fisiológico.




figura 3.- Huellas y dinámica de un niño de cuatro años de edad, con sobrecarga selectiva del primer metat. con rotación interna de la rodilla  y valguismo, motivado por una insuficiencia de rotadores externos de cadera y una pronacion de mediotarsiana

Paralelamente, si  hasta esta  edad ha mantenido posiciones prolongadas inadecuadas, ya sea  durante el gateo o durante el sueño, éstas seguirán presentes y exageradas  con frecuencia , por la repetición unos esquemas posturales insuficientes  y un mal control del tono muscular.
Si bien es verdad que gran parte de las alteraciones posturales que el niño pueda presentar antes de  caminar, van a desaparecer  progresivamente con el tiempo , no es aconsejable relegar  siempre a la suerte el que se normalicen ,  por lo que es conveniente para el futuro desarrollo de  la extremidad infantil, que todo el proceso de grabación de esquemas posturales y mecanismos  propioceptivos, se halla realizado de forma correcta,pues de lo contrario, la dinámica   podría  suponer  en muchas ocasiones  no solo la continuidad de un  defecto  o deformidad postural, sino su  aumento  o estabilización inadecuada ,desde el momento que el hueso del niño es una estructura isotrópica, y por tanto adapta su
crecimiento a la postura.
Tengamos presente que actualmente, el pie crece y se desarrolla en superficies lisas y uniformes donde  hay una falta de estímulos y cambios posturales, y por tanto un gesto y un suelo repetidos en cada apoyo.
Nosotros  tenemos que valorar el pie  de acuerdo con su momento, su edad, su tiempo de aprendizaje, teniendo en cuenta además el peso, el grado de elasticidad, la genética....,más el hecho de que cada niño puede tener un ritmo diferente, por lo que  toda generalización  puede ser desafortunada. Creo que si una alteración en los apoyos no evoluciona positivamente, su neutralización mediante cuñas, movilizaciones y estímulos, siempre será  una elección acertada.
Ni los niños no tienen los pies planos, ni un pie plano puede volverse cavo, ni toda la patología del pie se limita a  pie plano, ni las cosas se corrigen solas, sencillamente evolucionan. Los niños tienen su pie y si existe una alteración dudosa cuanto antes se actúe, mejores resultados obtendremos, y la actuación no se limita a una plantilla. Las cosas pueden ser complicadas ya veces simples, pero acostumbran a ser lógicas.

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