NUEVOS SISTEMAS DE ANÁLISIS DE LA MARCHA Y LA CARRERA

Y NUESTRAS ARTICULACIONES?

Cuando caminamos o corremos nuestros pies y las articulaciones de nuestras piernas soportan la carga de nuestro cuerpo y nos mantienen en equilibrio. Estan recubiertas de cartílago y tienen un grado de movilidad y una elasticidad óptimos para no dañarse. Cuando hay desequilibrios en las cargas, los sensores de presión intraarticulares intentan buscar otras situaciones de equilibrio enviando la información a músculos y tendones, que ejercen un trabajo extra para compensarlo, y nos avisan con dolor o sobrecargas.

En la persona joven, su cartílago elástico y bien hidratado ,hace que estos cambios sean imperceptibles: caminamos lo mejor que podemos con lo que tenemos, lo que no significa que caminemos bien.

Los pies son las bóvedas adaptativas que garantizan el primer momento de amortiguación y sobre ellos apoyamos y equilibramos todo nuestro peso.

Con los años, los cartílagos en las zonas de mas carga van perdiendo agua y se van adelgazando, hasta que llega el momento que son incapaces de amortiguar y empieza en dolor mecánico. Esto ,que puede haber existido siempre, aparece cuando el cuerpo empieza a perder su capacidad de regenerar, es decir, cuando pasamos la tercera década.

Los sistemas actuales permiten valorar hasta 1000 veces por segundo en la marcha o la carrera muchos parámetros antes de que  aparezca el dolor , entre ellos ,que peso ejercemos sobre cada pierna y de que forma esto repercute en nuestras articulaciones y en nuestra columna.

Es habitual ver pacientes con problemas articulares que nos dicen : nunca me había dolido, y que no entienden que ese problema ha estado siempre, pero su cuerpo tenia una capacidad de regeneración y una elasticidad que con los años se ha ido perdiendo.

Si damos cada día un mínimo de 5000-6000 pasos, y cada apoyo en una de las piernas ejercemos mas peso que en la otra, es fácil imaginar que mecánicamente nos durará menos. Es como el neumático que rueda mal, se gasta poco a poco ,y al final hay que cambiarlo antes si no se equilibra.

La experiencia acumulada durante años y las ofertas tecnológicas actuales hacen que ese desgaste pueda objetivarse, medirse y tratarse.

Esta idea nos ha llevado a equipar nuestro Centro con sensores que pueden comparar resultados cuando se trata el desequilibrio, es decir, podemos ir por delante de la lesión, y eso, es calidad de vida cuando nos hacemos mayores. Nos preocupamos por el colesterol o la diabetes, pero no nos acordamos que apoyamos en nuestros pies y no siempre bien , no nos fijamos cómo gastamos el calzado ,no sabemos “ como estamos hechos “ y cuando el especialista nos aconseja que caminemos ,muchas veces no podemos y buscamos el remedio demasiado tarde.

Una sencilla prueba de análisis biomecánico de 15 minutos de duración nos dará una información real de como funciona mecánicamente nuestro cuerpo….la pregunta es : porque no la hacemos?.